EL OLIVO
EN LA MITOLOGÍA
Atenea obsequió el
olivo a los griegos como un regalo de los dioses, pero no fue totalmente
altruista. Atenea quería poseer Ática, y Zeus había
prometido a los dioses que concedería Ática a quien creara
el invento más útil.
Ningún otro invento
de los dioses pudo igualar el de Atenea: un invento de paz. Atenea creó
y plantó el olivo, árbol perfecto para dar luz, fuego,
alimento, curación y perfume. Lo plantó en la Acrópolis
y, supuestamente, el árbol que vive ahí hoy en día
proviene de las raíces del primer árbol de olivo plantado
por la diosa. Así se originó el concepto de las hojas
del olivo como símbolo de paz.
